¡La fe también puede abrir techos!
¿Recuerdas a los cuatro hombres que llevaron a un paralítico ante Jesús?
La casa estaba tan llena de gente que no podían entrar.
Pero no se rindieron.
Subieron al techo, lo descubrieron y bajaron al paralítico en su camilla, justo delante de Jesús.
Marcos relata que, al ver la fe de ellos, Jesús le dijo
al paralítico:
«Hijo, tus pecados te son perdonados».
Y para demostrar su autoridad, también lo sanó.
¡Qué extraordinaria lección de amistad, perseverancia y fe!
Cuando los obstáculos parecían cerrarles el camino,
aquellos hombres buscaron otra manera de llegar a Jesús.
A veces, la fe no elimina los obstáculos: nos impulsa a buscar el camino para superarlos.
Encuentra esta historia en los evangelios de Mateo,
Marcos y Lucas.

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