
A pesar de que
nadie lo calificaría de 'teólogo', al final de sus días en el exilio, Napoleón
se enfrentó a la misma pregunta que nos interpela a todos: ¿Quién es
Jesucristo?
Durante una conversación
en Santa Elena, el general Bertrand cuestionó la divinidad de Cristo,
reduciéndolo a un sabio maestro o un líder más de la historia. La respuesta de
Napoleón fue tajante:
'Conozco a los
hombres, y le digo que Jesucristo no era un simple hombre. Las mentes
superficiales ven un parecido entre Cristo y los fundadores de imperios, pero
ese parecido no existe'.
Alejandro, César, Carlomagno y yo fundamos imperios basados en la fuerza bruta. Solo Jesucristo fundó su imperio en el amor, y hoy millones darían la vida por Él. En los demás líderes veo mis propias debilidades; en Cristo solo veo la autoridad de quien dice: “Yo soy Dios."
Un recordatorio impactante de cómo uno de los mayores conquistadores de la historia reconoció que la mayor conquista no se logra con la espada, sino con el amor.
Te invito a escuchar nuestro video
.Artículo: " La visión de Jesús según Napoleón Bonaparte'"
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Cristo te ama y me ama. Quiere que estemos en comunicación.