Yo soy El Pan de Vida. (Juan 6:35)
Él sacia nuestra hambre espiritual y llena cualquier vacío
interno.
Yo soy La Luz Del Mundo. (Juan 8:12)
Él disipa nuestras tinieblas y nos guía en la oscuridad.
Yo soy La Puerta. (Juan 10:9)
El único acceso seguro hacia la salvación y la protección divina.
Yo soy El Buen Pastor. (Juan 10:11)
Aquel que da su vida por nosotros, nos cuida y conoce
nuestro nombre.
Yo soy La Resurrección y La Vida. (Juan 11:25-26)
Nuestra victoria definitiva sobre la muerte y la desesperanza.
Yo soy El Camino, La Verdad y La Vida. (Juan 14:6)
El puente perfecto hacia el Padre; no hay
extravío si caminamos con Él.
Yo soy La Vid. (Juan 15:5)
Nuestra fuente de fuerza; separados de Él nada podemos hacer.
¿Por qué estas 7
declaraciones garantizan tu sanidad y salvación?
En el idioma original de las Escrituras, cada vez que Jesús pronuncia las palabras "Yo soy", no solo está definiendo su rol, sino que está afirmando su divinidad absoluta.
Está conectando directamente con el nombre de Dios.
Estas siete
afirmaciones no son metáforas vacías; son promesas activas.
Él es todo lo que
necesitas:
Si estás enfermo,
Él es la Vida. Si estás perdido, Él es el Camino. Si te sientes vacío, Él es el
Pan.
Depositar tu fe
en Jesús significa entender que su obra en la cruz fue completa.
Él no solo vino a
rescatar nuestra alma para la eternidad, sino a sanar nuestros corazones
heridos y nuestros cuerpos quebrantados aquí y ahora.
Si hoy necesitas salvación o sanidad, recuerda que el gran "Yo Soy" está a tu lado, listo para ser exactamente lo que tu vida necesita. Solo basta con creer y abrirle la puerta de tu corazón.

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Cristo te ama y me ama. Quiere que estemos en comunicación.