Los cristianos aprovechamos la ocasión para meditar, orar, estudiar la palabra de Dios que es la Santa Biblia, compartir en familia y en el seno de las iglesias, ademas de cumplir con la gran comisión que nos entregó nuestro Salvador Jesus: Predicar el Santo Evangelio.
Pero generalmente nos enfocamos solo en el viernes santo por el acontecimiento de la crucifixión, sin detallar que durante toda la semana ocurrieron aspectos interesantes que concatenan un día con el otro, partiendo desde el domingo que marcó la entrada triunfal a Jerusalén de El Mesías Prometido.
Deseo compartirles mi cronograma o agenda, muy personal y sujeto a enmiendas de como fue desenvolviéndose cada día hasta el domingo de resurrección.
Cuatro días antes de su sufrimiento en la cruz [lo que se conoce como "La Pasión"], Jesús entró en la ciudad de Jerusalén en medio de las alabanzas de la gente.
El Evangelio de Marcos capitulo 11 versículos del 1 al 11 nos describe lo acontecido:
El Evangelio de Marcos capitulo 11 versículos del 1 al 11 nos describe lo acontecido:
"11.1 Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos,
2 y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo.
3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá.
4 Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron.
5 Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?
6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron.
7 Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.
8 También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino.
9 Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: !!Hosanna! !!Bendito el que viene en el nombre del Señor!
10 !!Bendito el reino de nuestro padre David que viene! !!Hosanna en las alturas!
11 Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce."
Una meditación sobre esta acción que marca
el inicio de la semana mayor.
La entrada triunfal:
Detengámonos en un momento crucial de la historia bíblica que celebramos en el Domingo de Ramos: la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
¿Te imaginas la escena?
La gente se agolpaba en las calles, agitando palmas y ramas de olivo, extendiendo sus mantos por el camino. Gritaban: "¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!"
A primera vista, parecía la típica bienvenida a un rey o a un héroe conquistador.
Pero si miramos más de cerca, hay algo que no encaja.
Jesús no entró en un imponente caballo de guerra, como un general romano.
No llegó con armadura brillante ni con un ejército detrás de él.
En cambio, entró montado en un humilde burrito, cumpliendo una antigua profecía de Zacarías (9:9).
Este detalle es clave. La gente esperaba a un líder político que los liberara del yugo romano.
Querían un rey que empuñara una espada, no uno que se sentara en un burro.
Pero Jesús les estaba mostrando que su reino no era de este mundo.
Su poder no estaba en la fuerza o la dominación, sino en la humildad, el servicio y el sacrificio.
La entrada triunfal nos recuerda que el plan de Dios es radicalmente diferente a nuestras expectativas.
Él a menudo obra de maneras que no entendemos, usando lo que parece débil para mostrar su gran poder.
La próxima vez que enfrentes una situación difícil o que las cosas no salgan como esperas, recuerda la imagen de Jesús en el burro.
Confía en que el rey que entró con humildad tiene el control, y su camino, aunque diferente al nuestro, siempre nos lleva a la victoria.
Pregunta para la reflexión: ¿En qué áreas de tu vida has intentado tomar el control, en lugar de confiar en el plan de Dios?

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