La escultura “El lector” (Lukija en finés) me mueve a reflexionar sobre la importancia de invertir nuestro tiempo en actividades que fortalezcan el espíritu y renueven la mente, como la lectura.
Actualmente, la lectura atraviesa una etapa crítica debido a la preferencia del público por las imágenes, ya sean estáticas o móviles; sin embargo, no dejará nunca de ser un elemento de cultura intransferible.
El autor de la obra es el artista finlandés Jarkko Roth, quien la esculpió en el año 2014 (nota: fue instalada en 2014). Está ubicada en la ciudad de Oulu, Finlandia. Está instalada directamente en el río Oulujoki, cerca del centro urbano.
La intención original del artista era representar la "concentración absoluta" de una persona tan sumergida en la lectura que ni el mundo a su alrededor ni las aguas logran distraerla.
La obra juega con el nivel del agua: a veces parece hundirse más y otras menos, convirtiéndose en un símbolo local de dedicación, tranquilidad y refugio interior.
Aunque no fue creada con un mensaje religioso, posee un fuerte énfasis en la devoción por los libros y la capacidad de la lectura para "sostener" al individuo.
La reflexión espiritual que percibo en la escultura es:
Persistencia: La figura, que sigue leyendo aun cuando el agua sube, recuerda cómo leer la Biblia funciona como un ancla en tiempos de prueba.
Acompañamiento: La imagen evoca pasajes como: “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo” (Isaías 43:2).
La escultura no pierde su contexto artístico original, pero adquiere una dimensión espiritual: la palabra de Dios como aquello que no soltamos, incluso cuando los avatares de la vida nos llegan al pecho.

Comentarios
Publicar un comentario
Cristo te ama y me ama. Quiere que estemos en comunicación.